Las anfetaminas son unos potentes estimulantes del SNC. Los efectos psíquicos dependen de la dosis y del estado mental y personalidad del individuo. La administración por vía oral de 10 a 30 mg de anfetaminas provoca una sensación de bienestar, confianza, autosatisacción, autoestima y aumento del ánimo. Entre los efectos que nos podemos encontrar cabe destacar:
- Aumenta la capacidad psíquica.
- Aumenta la capacidad de concentración en tareas concretas.
- Mejora el rendimiento de sujetos que se encuentran en condiciones desfavorables.
- Suprime la sensación de fatiga.
- En estudiantes, mejora la velocidad de respuesta, se contesta a un número mayor de preguntas, pero se cometen más errores en los test de evaluación.
- Aparece conducta estereotipada caracterizada fundamentalmente por la existencia de movimientos repetitivos.
- Euforia.
- Esta acción depende de la respuesta individual, así en sujetos donde existe previamente este estado de euforia, la administración de anfetaminas provoca un estado de disforia.
- Aumenta la atención, las ganas de hacer cosas, y hace al individuo más comunicativo.
- Disminuye la sensación de fatiga.
- Aumenta el umbral del sueño.
- Retrasa la aparición del sueño, pero al suspender la administración de anfetaminas tras varios consumos continuados aparece como fenómeno de rebote un sueño más profundo y el patrón de sueño puede tardar varios meses en normalizarse.
- Disminuye el apetito.
- Estimula la respiración, aumentando la amplitud y la frecuencia de los movimientos respiratorios.
Su uso clínico no es muy común y siempre debe hacerse bajo control médico para valorar la posible aparición de efectos adversos. Las anfetaminas se han utilizado en: tratamiento de la obesidad, narcolepsia, tratamiento de la hiperactividad infantil con déficit de atención, autismo, etc.
Intoxicación aguda por anfetaminas.
Los efectos tóxicos de las anfetaminas son la exacerbación de los efectos farmacológicos producidos, por lo general, por dosis excesivas. Aparecen efectos centrales como inquietud, hiperactividad, temblor, debilidad, irritabilidad, insomnio, fiebre y euforia en ocasiones. En enfermos mentales y en sujetos normales tras consumos continuados y de grandes dosis pueden aparecer: confusión , agresividad, cambio en la líbido, ansiedad creencias delirantes, alucinaciones paranoides, estados de pánico, e intentos de suicidio u homicidio. Tras la estimulación central aparece fatiga, depresión y somnolencia profunda.Debido a la gran tolerancia que existe a las anfetaminas, es difícil determinar las dosis tóxicas. Es raro que se produzcan estos efectos con menos de 15 mg, aunque se han dado casos tras la ingesta de 2 mg. Incluso dosis de 400-500 mg pueden no ser mortales. En el tratamiento de la intoxicación aguda por anfetaminas es muy importante acidificar la orina para facilitar la eliminación, además de otras medidas generales. Para los casos de gran estimulación central, los sedantes pueden ser muy útiles.
Dependencia, tolerancia y síndrome de abstinencia.
Se pueden crear cuadros de tolerancia a algunos efectos centrales de las anfetaminas (acciones anoréxicas, hipertérmicas, euforizantes y letales). La aparición de esta tolerancia puede deberse a que las anfetaminas se excretan de forma rápida por la orina ácida, y esta eliminación tan rápida hace que el individuo aumente la dosis para conseguir los mismos efectos. Se han descrito casos de sujetos que llegan a consumir cientos de miligramos de anfetaminas por día durante mucho tiempo sin la aparición de efectos visibles.
Después de varias semanas o meses de un uso continuo de la droga puede aparecer una psicosis tóxica. Los individuos que la padecen pueden llegar a tener un menor umbral para la aparición de dicha sintomatología en caso de reanudación del uso de la droga.
Por tanto, el abuso de anfetaminas puede generar tolerancia, dependencia física y psíquica. Esta dependencia es fundamentalmente de tipo psicológico y existen discrepancias en la capacidad de las anfetaminas para generar dependencia física. Al igual que la cocaína, los efectos euforizantes de las anfetaminas y sus mecanismos de dependencia tienen como base neurofisiológica común la liberación y el bloqueo de la recaptación dopaminérgica y de otros neurotransmisores.Aspectos a tener en cuenta sis se decide consumir.
- Extremar las precauciones si se está tomando algún tipo de medicación. (Antidepresivos tricíclicos, IMAOS, pildoras anticonceptivas, etc.)
- Las probabilidades de una reacción adversa son mayores en personas con hipertiroidismo, glaucoma, diabetes, o alguna enfermedad cardiovascular.
- Si se consume esnifada, el "turulo" o "rulo" debe ser intransferible para prevenir el contagio de ciertas enfermedades.
- Pulverizar bien la sustancia para evitar posibles hemorragias.
- Ya que se trata de un poderoso estimulante, las rayas han de ser pequeñas y espaciar su consumo para evitar un exceso de estimulación.
- No mezclar con otros estimulantes como cocaína o MDMA.
- Si se consume en un ambiente de fiesta, conviene hidratarse frecuentemente, no mezclar con alcohol y descansar para evitar los golpes de calor.

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